
El Equipo Eslavo antes de la regata, muchos de ellos por no decir todos nunca antes tocaron un remo.

Las dos falúas aguardaban con los remos en la borda la presencia de los nautas.
Primero, antes del entrenamiento unas instrucciones.
Que pronto pusieron en práctica con mucha disciplina.

Y cuando se sintieron seguros, se separaron del muelle dispuestos a entrenar.

Las primeras paladas libres, desde el primer momento tuvieron la seguridad de que podían ganar.
El Patron con la palabraPOCCNR (RUSIA) sobre el pecho comenzó las órdenes.

Al principio como es natural alguna pequeña descoordinación. Mientras el equipo Maño, formado por una tripulación más heterogénea se disponía a tratar de coordinar los distintos conocimientos que casi todos los miembros tenían sobre el remo.
Pre - jubilados en ciernes, Jóvenes varones y más jóvenes señoritas, tomaron los bancos entre expertos remeros, bajo la atenta mirada de Antonio, Patrón, remero, entrenador y gran deportista, amante del Ebro.
Saco el barco a las aguas del Ebro.
Mientras los Eslavos, que daba gusto verlos, adquirían seguridad, bueno no todos, esto es como el cojo que olvida la muleta, aquí alguno incomprensiblemente olvido el remo en tierra. Durante media hora las embarcaciones evolucionaron tratando de coordinar los golpes de remo, las viradas en las bollas. Después todos a tierra donde se desmontaron las altas proas que tanto dificultan navegar con días de fuerte viento en ese momento teníamos cuarenta km h.
Momento que aprovecharon las tripulaciones para preparar los brindis.

Después las dos embarcaciones de dispusieron a alinearse con la bolla de salida.

Los dos barcos salieron fuertes, competían fuerza contra técnica.
Mientras el público se apretaba en el muelle, disfrutaron en directo la secuencia de lo acontecido. Estos son los primeros momentos, recomendamos pasar las imágenes rápido para apreciar lo reñido de la prueba.

El primer viraje, se alcanzo totalmente igualados, los remos de los dos barcos chocaron deteniéndose mutuamente, el fuerte viento arrastro el barco maño sin virar por delante de la boya, lo cual obligo a esperar al barco eslavo, se reanudo la regata al igualarse.

A su paso por meta el barco maño llevaba dos terceras partes de ventaja al eslavo.

En el viraje de la segunda boya el fuerte viento y la falta de practica les jugo una mala pasada a la tripulación eslava, los remos se enredaron en la baliza, el remero no cedió, y el viento junto con el peso de la embarcación parieron el remo contra el pecho del remero. Lo que aconteció después es orgullo de deportista
Delante del que no se rompe, otro remero comienza a tener problemas con la chumacera.

La capacidad de lucha y potencia la mantuvo en la vuelta que les quedaba. La regata fue vencida por experiencia, por el equipo maño, por potencia y espectáculo el equipo eslavo demostró que merecen otra oportunidad. Oportunidad después de más entrenamiento, para un equipo que es el mejor visto entre las tripulaciones de las falúas.
Después del esfuerzo llegaron un tanto tristes a puerto.

Sobre el muelle… engalanado con los colores rusos y recibidos por los suyos que valoraron el esfuerzo mejor que nadie, dieron comienzo a las imágenes para el recuerdo, no con los vencedores, con los amigos.
El Patrón Maño fue obsequiado con un Vodca de 30 años.
El equipo maño
Mientras el testigo de la regata.
Quedaba en manos del equipo eslavo esperando el próximo reto.
Y podemos esperar buenas regatas. Este es el futuro que viene empujando. 23 de Julio de 2011. Uno de los mejores días disfrutados en el Ebro.
WEBMASTER: Andres Garcia Cabello

